This is us es LA SERIE.
Y el título no es mío. Pero eso ya lo descubrirás si terminas de leer el post, porque —como de costumbre— llego tarde a los fenómenos. Hasta hace no mucho no había tenido ni el tiempo ni el espacio para disfrutar de esta carta de amor a la ficción que tiene un título tan sencillo como su premisa.
La serie creada por Dan Fogelman, disponible por completo en Prime Video y Disney+, se estrenó en Estados Unidos allá por 2015, aunque en España no pudimos verla hasta 2017. Salvo sorpresa, finalizó con su sexta temporada en mayo de 2022.
Así, un total de 106 capítulos llenan el baúl del universo Pearson, empujado por un elenco repleto de estrellas. No de esas que ciegan con los flashes de Hollywood, sino de las que mantienen el compromiso de la emoción en cada plano, toma y escena.
Milo Ventimiglia (Jack), Mandy Moore (Rebecca), Sterling K. Brown (Randall), Chrissy Metz (Kate) y Justin Hartley (Kevin) dan vida a la familia protagonista sobre la que gira la trama, sostenidos por secundarios —que no lo son tanto— de primera: Susan Kelechi Watson (Beth), Chris Sullivan (Toby), Ron Cephas Jones (William), Jon Huertas (Miguel)… y un largo etcétera de actores y actrices de todas las edades y procedencias que dan sabor a este caldero emocional narrado en primera persona del plural.
Como de costumbre llego tarde a los fenómenos, y hasta hace no mucho, no había tenido ni el tiempo ni el espacio para disfrutar de esta carta de amor a la ficción que tiene un título tan sencillo como su premisa.
Pero, ¿de qué va This Is Us? La sinopsis “técnica” dice lo siguiente: “Serie que mezcla drama y comedia, sobre personas que nacieron el mismo día. La fecha de nacimiento como nexo de los diferentes protagonistas que hará que sus vidas se crucen y cambien para siempre.” De todas formas, y si se me permite prescindir de florituras, a mí me parece que This Is Us va de la vida como motivo y motor para vivirla. A toda metralla y sin concesiones. Con las hostias y los bailes. Porque aquí todo cabe.
Tan general y, a la vez, tan particular, la narración se adentra en las raíces de un árbol genealógico que siempre desemboca en los vaivenes de la familia: ya sea la conformada por los protagonistas, o cada una de las ramas que crecen a través de los conflictos entre ellos y el resto de personajes que van apareciendo a lo largo de capítulos y temporadas, todo ello en un lenguaje audiovisual exquisito. Si el cine dentro del cine es el metacine, This Is Us es la metafamilia.
Porque si la trama ya resulta interesante de base por abordar un abanico amplísimo de temas —desde lo social, como las adicciones, los trastornos alimenticios, el racismo, la violencia de género o la diversidad sexual, entre muchos otros; hasta cuestiones de interés general como la discapacidad, los conflictos bélicos, la salud mental o el mismo COVID—, pasando por lo más íntimo, como los problemas de pareja, la rivalidad entre hermanos, la infancia o la pérdida, lo que realmente hace brillar a This Is Us es cómo se trata esa trama.
Con saltos constantes al pasado y al futuro, sin perder de vista el presente, la serie construye una narrativa visual y emocionalmente poética que te vuela la cabeza hasta decir basta. Te mantiene en una especie de escape room emocional, donde cada pista es una escena, cada prueba un recuerdo, y cada puerta que se abre te acerca un poco más a los entresijos de los Pearson y toda su tropa. Todo ello, por cierto, acompañado de una banda sonora a la altura de las mejores.
‘This Is Us’ va de la vida como motivo y motor para vivirla.

Dicho esto, con This Is Us, y a pesar de todos los recursos narrativos que ponen a disposición del espectador —montaje, fotografía, arte, espacios…— no te vas a encontrar enredos imposibles que retuerzan el cerebro para entender lo que te quieren contar, algo tristemente muy común en la ficción actual. Tampoco hay diálogos explosivos que cambien el curso de la historia. Pero sí puedes toparte, sin buscarlo, con enseñanzas vitales que, como mínimo, te invitarán a ser mejor.
Solo te hará falta una pizca de atención y tener el corazoncito bien abierto para acoger toda la mezcla de sentimientos que despiertan los personajes y sus arcos narrativos, trabajados de forma fantástica a lo largo de la serie. Porque ninguno se atasca y todos evolucionan en la búsqueda de su propio final, y esto, creo, es un claro síntoma del respeto absoluto con el que está concebida esta historia tan sencilla, pensada para quienes estamos detrás de la pantalla, formando parte directa del mundo que han creado.
Absténganse, entonces, haters de pacotilla, magos de la ironía, “señoros” que no lloran y damas con exceso de filtros… Bienvenidos sean todos los que estén dispuestos a vaciarse sin complejos, participando de la vida contada en 106 fragmentos.
Ojalá entres y descubras, si aún no lo has hecho, que This Is Us es la SERIE.
Mientras tanto, yo me invento que en los artículos de blog existen los agradecimientos, para poder dedicarle este post a dos de mis personas favoritas, que además de recomendármela, me regalaron este título que me guardo para siempre.
-Guys? First Came? Me. And Dad said? Gee. And then came? Me. And Mom said? We. And then came? Me. And they said? That’s three. BIG THREE.



