Marcar la diferencia en una industria tan saturada como la musical nunca es tarea fácil. Y cada vez que descubro a un artista emergente, joven, me nace cierto instinto de protección —como si yo supiera de qué va la cosa—, porque me da la sensación de que luchan en una jungla difícil de conquistar. Pero, fíjate, que justo como en la entrevista de hoy, estas suelen ser las charlas que más me sorprenden. Porque ahí se produce una mezcla muy bonita de ilusión, responsabilidad, ganas y propósito. El compromiso de un artista emergente con su proyecto casi siempre trasciende lo racional. Y el protagonista de esta entrevista lo encarna por completo.
Dakles emerge de un pueblo extremeño y, prácticamente desde sus primeros pasos, tiene claro que el arte —en sus múltiples vertientes— le acompañará toda la vida. Se inicia en el rap y coquetea con el pop-rock. Se empapa de referentes tan diversos como Lady Gaga o Linkin Park. También se forma en danza. Todo ello con la creatividad por bandera y el cometido de aportar algo diferente, original, único.
Ahora, en plena búsqueda de su sonido —que vira hacia una vertiente más pop, más oscura— y con el inminente lanzamiento de su primer álbum (donde destaca la colaboración con Rafa Sánchez de La Unión en el tema Fantasy), Dakles reafirma su compromiso con una propuesta que va más allá de géneros. Tras varios adelantos, que van desde la balada orquestal en Mamá, dime hasta el ritmo más luminoso de Gato en la luna, deja claro que su apuesta pasa por crear una atmósfera en la que conviven música, estética y una intención poderosa: diseñar un refugio para quien quiera habitarlo.
Aviso a navegantes: se viene charla de la buena. ¡Disfrútala!
La luz se tiene o no se tiene, y desde que la pantalla se enciende y al otro lado aparece Dakles, yo ya sé que él la tiene. Le doy las gracias por regalarme este ratito y, casi como si fuera ya una tradición rompehielos, empiezo con la primera pregunta:
¿Quién es Dakles?
Soy un artista emergente que viene a proponer un espacio distinto, con una estética y una creatividad que siento frescas, originales, algo alejadas de lo que suele verse en la industria musical en España. Para mí, lo importante es generar un ambiente, una atmósfera donde conectar con gente que está buscando justo eso: algo diferente.
Con las cartas sobre la mesa desde el principio y una forma de comunicarse que me encanta, me interesa conocer cómo fueron sus inicios y por qué decidió convertir la música en su forma de expresión.
Yo empecé escribiendo rap, un poco desde la búsqueda más humana y personal. Luego pasé por una etapa más pop-rock alternativo: estuve en un grupo en el que hacíamos música al estilo de Green Day, Linkin Park, Evanescence… ese tipo de bandas que me marcaron mucho en su momento. He ido aprendiendo de cada etapa, de cada grupo y artista con los que me he cruzado, y todo eso ha ido dando forma a lo que soy ahora.
Basta con indagar un poco en tus últimos temas para notar que hay dos elementos que te acompañan de forma natural: la danza y la estética. De esto último hablaremos después. Ahora, toca bailar.
Empecé a bailar porque desde pequeño estuve muy vinculado al arte urbano. Yo vengo de Extremadura, y allí existen unos espacios que se llaman ‘Espacios para la Creación Joven‘. Son como casas culturales gratuitas a las que acudíamos chavales con inquietudes artísticas y ganas de aprender. Fue en esos espacios, claves para mí, donde me acerqué por primera vez al graffiti, al break dance, a las batallas de gallos… y me encontré con una comunidad increíblemente sana. No había competitividad, solo ganas de compartir, de expresarse, de pasarlo bien. Me sentí muy cómodo y eso marcó una base importante para todo lo que vino después.
¿Es ahí dónde comienza a despertarse el gusanillo por la danza y decides formarte también este campo?
Sí, en esa etapa empecé a formarme en danza urbana: break, new style, popping… Este último es donde más cómodo me siento, diría que es mi punto fuerte dentro de la danza. Y luego pasó algo que fue como un clic. Muchos de los bailarines que salían del programa ‘Fama a bailar»‘ —como Mimi, Lola Índigo…— empezaron a dar masterclass por toda España. Y algunos de ellos acababan viniendo a estos mismos ‘Espacios para la Creación Joven‘. Fue ahí donde yo empecé a tomar clases con diferentes coreógrafos y me di cuenta de que el baile también era una forma de canalizar todo lo que tenía dentro. Otro lenguaje, otra forma de contar.
Diría que eres lo que llamamos ahora un artista 360.
Intento no ponerme límites a la hora de expresarme artísticamente. Es mi manera de estar en el mundo. Es mi psicólogo, mi refugio, mi canal.
Dakles menciona a Lola Índigo como uno de sus referentes más claros, pero no es la única figura que le inspira. Con la cultura americana corriéndole por las venas, también se fija en propuestas tan icónicas como las de Michael Jackson, Lady Gaga o The Weeknd. Y sin perder la perspectiva local, entran en juego nombres como el de Abraham Mateo. Pero, ¿hasta qué punto todos estos referentes le influyen realmente a la hora de construir su identidad artística? Lo vemos.
Me gusta experimentar, mezclar géneros, colaborar con artistas distintos. Para mí, una de las cosas más bonitas que tiene el pop —o al menos como yo lo entiendo— es que puedes tomar elementos de muchas partes, hacerlos tuyos y darles una identidad nueva. Y eso es lo que busco: aprender, absorber y reinterpretar. Si mis referentes son tan variados es precisamente porque me inspiran tanto a nivel estético como musical, porque todos tienen algo en común: una identidad fuerte, coherente y valiente. Intento empaparme de ellos para llevarlo a mi terreno, a ese universo que he ido construyendo desde pequeño.
Intento no ponerme límites a la hora de expresarme artísticamente. Es mi manera de estar en el mundo. Es mi psicólogo, mi refugio, mi canal.


Si algo tiene claro Dakles es que encontrar su propia voz es clave para dar sentido y valor a su propuesta, tanto musical como escénica. En su presente creativo conviven el pop moderno, la electrónica y ciertos guiños a los sonidos ochenteros que tan bien encajan con su universo. Ahora quiero saber cómo ve él esta evolución desde dentro, cómo ha ido tomando forma su identidad sonora.
Al final, este es el género que me hace vibrar ahora mismo. Es con el que más me siento entendido, con el que conecto de verdad. Cuando una canción te pone los pelos de punta, cuando te transmite algo profundo… ahí está. Y yo tengo mucho que contar a través de este estilo, porque encaja con lo que soy y con lo que vivo.
Hoy en día siento que estoy construyendo de verdad mi propio lenguaje artístico. El álbum en el que estoy trabajando tiene una estética muy oscura, muy ‘dark’, en la línea de lo que he venido haciendo hasta ahora. Y por primera vez siento que estoy haciendo justo lo que quiero, lo que me representa y lo que quiero contar.
A veces, en el camino de construir(se) artísticamente, hay decisiones que se toman desde la intuición… y otras que se cruzan por exigencia del entorno, del momento o incluso del miedo. Me pregunto si en algún punto Dakles ha sentido que ha contado algo que no quería, o si ha habitado una música que no terminaba de ser suya.
Hubo un momento de inflexión en mi camino, en el que pensé: ‘Tengo que hacer esto porque es lo que se lleva’. Te dejas arrastrar por las modas, por lo que parece que funciona. Y eso te desvincula de ti mismo. Es como si fueras un zapatero que, por no perder clientes, solo hace el zapato que todo el mundo pide. Pero, ¿y si tú quieres hacer otro tipo de zapato? A mí me pasó eso con la música.
Me di cuenta de que había empezado a hacer canciones vacías, que no transmitían nada. Y pensé: ‘Yo no he venido aquí para esto‘. No quiero fabricar un producto. Quiero hacer arte. Quiero hacer música que me represente, que me haga sentir pleno. Como dice mi profesor: ‘haz tu mierda‘. Así, tal cual. Y si conecta, genial. Y si no, al menos tú sabrás que lo que has hecho es de verdad.
Para encontrar lo que nos mueve —y más aún, lo que queremos contar— hay que atravesar procesos. Probar, soltar, equivocarse, volver. En la música, el viaje creativo nunca es una línea recta. Me interesa saber cómo transita ese camino Dakles: cómo nace una canción, qué es lo primero que aparece, cuánto hay de impulso y cuánto de planificación.
Mi proceso creativo empieza muchas veces como empiezan casi todos: con letras sueltas, notas en el móvil, frases en alguna libreta… Poco a poco voy desarrollando una canción, imaginándome cómo quiero que se transmita, cómo quiero canalizar lo que estoy contando y qué quiero aportar con ello.
En función del estilo y de la energía que quiero trabajar, empiezo a pensar con qué tipo de productor puedo conectar mejor. Vine a Madrid hace unos años justo para eso: para poder desarrollar mis proyectos. Aquí he ido conociendo a todo tipo de perfiles creativos —productores, filmmakers, directores de arte, bailarines, estilistas, diseñadores— y en cada nuevo proyecto intento rodearme de quienes realmente entienden lo que quiero construir, para que podamos desarrollarlo juntos desde la misma visión.
Me sorprende lo claro que lo tienes…
Desde muy pequeño he tenido muchas ideas, algunas muy locas, otras más aterrizadas, pero todas con una intención artística clara. El problema es que durante mucho tiempo no tenía las herramientas para llevarlas a cabo. Así que las fui guardando. Como si fueran tesoros en un baúl, esperando el momento adecuado para poder sacarlas a la luz.
Este camino está lleno de lucha, constancia y disciplina. Y eso es lo que marca la diferencia entre poder desarrollar un proyecto o dejarlo por el camino. He visto a muchos compañeros con muchísimo talento quedarse en el intento. Porque esta industria, y más ahora, está saturada, es muy exigente y no siempre justa. Pero si tienes claro lo que quieres decir, hay que resistir. Y seguir creando.
Hay fechas marcadas en rojo en el calendario. Y para Dakles, el 15 de julio es una de ellas. Ese día ve la luz Fantasy, un nuevo tema que no solo sigue dibujando su imaginario sonoro, sino que además lo hace con un invitado de lujo: Rafa Sánchez, voz mítica de La Unión. Me da muchísima curiosidad saber cómo nace esta colaboración, qué significa para él y cómo ha sido compartir canción con alguien que forma parte de la historia del pop nacional.
Pues la canción ya lleva un año grabada. La grabé con Julián Poker, que es un productor magnífico, y a quien le debo mucho porque me ha enseñado muchísimo y me ha ayudado, sobre todo a entender un poco cuál es el camino. Sin productores, y sin profesores de canto, te digo que sería muy difícil haberme encaminado hacia lo que soy ahora y lo que quiero hacer. Además, gracias a ellos tengo muy claro mi proyecto. Me reuní con Julián, le enseñé la maqueta, le encantó, y juntos desarrollamos la canción.
Después de tenerla grabada, sabía que debía cuidar mucho este proyecto porque era muy importante para mí. Es una de las canciones que más me representa y con la que me siento más cómodo. Así que la dejamos en pausa, a la espera de desarrollar todo el aspecto visual, el videoclip, y decidir si la incluíamos en el disco o la sacábamos como single.
De repente, Julián me llamó un día y me dijo: ‘Dani, tengo que contarte algo.’ Él ha producido álbumes de La Unión y conoce perfectamente el trabajo en esta industria. Me contó que había coincidido con Rafa y le había enseñado la canción. Rafa la escuchó y le gustó muchísimo cómo sonaba, la letra, todo. Entonces Julián le propuso a Rafa si quería colaborar conmigo y él no lo dudó un segundo.
Y me imagino que a ti te explotó la cabeza en ese momento…
Imagínate, yo al principio, no era consciente de con quién iba a colaborar. Cuando eres emergente y estás empezando, te llegan muchas propuestas, pero muchas se quedan en el camino porque no son viables, o porque son proyectos muy grandes para el momento en el que estás. Por eso, aunque cogí la propuesta con ilusión, no me lo creía del todo.
No fue hasta el día que Rafa fue al estudio y grabó su parte que empecé a creer que esto iba en serio. Recuerdo que cuando llegué a casa, me eché a llorar. Independientemente de que habíamos grabado algo, el hecho de trabajar con una persona de ese nivel, con ese reconocimiento y esa historia, me emocionó muchísimo. Rafa me ha contado sus experiencias en primera persona, y compartir eso conmigo me aporta mucho. Este proyecto que vamos a lanzar no solo es un trabajo, es algo que me llevo para toda la vida, un recuerdo imborrable, como un álbum personal de experiencias.
Este camino está lleno de lucha, constancia y disciplina. Y eso es lo que marca la diferencia entre poder desarrollar un proyecto o dejarlo por el camino.

Además de Fantasy que es lo más inminente, estás trabajando en el que será tu primer álbum. ¿Qué me puedes avanzar sobre él?
El sonido es muy electrónico, con mucho sintetizador y un toque rebelde. Siempre he intentado ocultar lo que quiero decir con frases y palabras estéticas, no tan directas. Pero en este álbum habrá canciones que van directas al grano, sin rodeos, aunque seguiré jugando con la estética para comunicar lo que quiero. Por ejemplo, en ‘Cenizas’ hablo de romper las reglas, de destruirlo todo y resurgir como un ave Fénix, haciendo lo que realmente deseas. También he pasado por otras etapas: por ejemplo, en diciembre lancé ‘Mamá, dime‘, que es una balada muy orquestal, casi épica. Y tenía clarísimo que quería contar esa historia así.
No reniego de ningún sonido si me remueve algo por dentro. Es verdad que cuando trabajas un álbum te dicen que todo debe tener coherencia, que debe sonar alineado. Pero si no lo consigo con el sonido, lo consigo con la estética. Porque para mí, todo se construye en torno a una atmósfera, a una comunidad, a un espacio donde todo tiene sentido aunque venga de lugares distintos.
Lo primero que me impactó al descubrir a Dakles fue el valor que otorga a su imagen. No como algo superficial o artificial, sino como una extensión artística y conceptual de su proyecto. Sé que esta parte visual es fundamental para él, así que quiero que nos cuente por qué la considera tan importante.
Creo que para comunicar un concepto es necesario hacerlo a través de distintos canales, tanto auditivos como visuales. Soy una persona muy creativa y polifacética, y por eso me involucro mucho en la dirección artística de mis videoclips y todo lo visual que rodea mi música. Cuando compongo una canción, me la imagino como una historia, casi como si fuera una película, un cuento o un libro. Intento trasladar esa narrativa visual al videoclip, la portada, las sesiones de fotos… todo lo que en mi cabeza ya está concebido para contar una historia completa.
Entonces me comprometo mucho con esa parte visual, pero también me dejo guiar por profesionales como diseñadores de moda, filmmakers, expertos en iluminación y fotógrafos, que entienden bien mi concepto y aportan mucho valor a cada proyecto en el que trabajo.
Llegamos casi al final de esta charla, y me pongo en modo genio de la lámpara para concederle a Dakles un deseo relacionado con el directo. Le propongo un juego: si pudiera montar un show en vivo sin ningún límite de presupuesto, ¿tiene ya claro cómo sería?
Sí, me lo imagino. Porque llevo más de un año pensando en cómo desarrollarlo y dónde hacerlo. El show que quiero montar tiene que contar con una operativa concreta para poder realizarse.
Me lo imagino como una especie de ‘Super Bowl’, pero a escala pequeña. Con una introducción potente, mis bailarines de Nova Big Family, y luego yo entro para interpretar canciones que evolucionan de una a otra. Por ejemplo, puedo versionar temas de otros artistas españoles, pero dándoles mi propio estilo. Quiero que sea un show muy visual, que atrape a quien venga desde fuera y lo meta en mi mundo, con una estética cuidada, baile, música en directo, coros… que todos se sientan parte de esa experiencia.
Eres ambicioso pero estás bien rodeado…
Estoy buscando los espacios adecuados para este espectáculo, porque no en cualquier sitio se pueden montar visuales grandes, efectos especiales como humo, fuego o chispas. No es algo que puedas hacer en cualquier festival o escenario. Además, todo tiene que estar muy bien coordinado con los productores para que sonido y espectáculo vayan de la mano. Hay mucho trabajo, mucha disciplina: cantar mientras bailas, controlar el tipo de micrófono, cuidar los visuales, adaptar las instrumentales….es importante para mí cuidar cada detalle en directo.
Para cerrar la entrevista, tenía claro que le preguntaría qué cree que aporta un proyecto como el suyo a la música emergente. Pero, sinceramente, siento que eso ya lo ha explicado y reflejado muy bien a lo largo de toda la charla. Por eso, prefiero ir un paso más allá y tocar un tema que a muchos artistas les ronda la cabeza: el temido síndrome del impostor. Dakles, ¿tú lo sientes?
Constantemente, es mi peor enemigo, pero es algo que trabajo mucho con mi profesor. Ha habido momentos en los que me he bloqueado incluso en un micro abierto, en una sala, sin poder cantar por culpa de ese miedo. Es como un ‘alter ego’ que me dice que no lo hago bien o que lo que hago no vale. Este último año y medio he trabajado muchísimo para apartar esa voz y darle más espacio a Dakles, a que suene, que se escuche, que no tenga miedo de su propia voz.
¿Y de dónde crees que viene esa maldita voz interna?
Creo que ese miedo viene también de crecer en un entorno LGTBI donde muchas veces tuve que interpretar un papel, no por rechazo de otros, sino por mis propias dudas y falta de aceptación. Ha sido un proceso duro, pero apoyarme en otros artistas que han vivido lo mismo me ha ayudado a dar ese paso.
No vengo de una familia artística donde todo estuviera claro y aceptado. He tenido que construir todo desde cero, y eso cuesta mucho. Hay que tener muchas experiencias, subirse al escenario mil veces, cantar en diferentes lugares, hasta que realmente te crees que lo que haces tiene valor y aporta algo a la gente.
Y para terminar, siendo el “artistazo” que has demostrado ser, y pensando en quienes puedan leernos y sentirse identificados: ¿cómo combates ese sentimiento?
Con mi música. Dentro del disco hay una canción que habla justamente de eso. Además, estoy trabajando en un proyecto paralelo muy importante para mí, un sueño que espero cumplir. Pero si no sale adelante, no pasa nada; he aprendido a disfrutar del camino, que es lo realmente importante.
Para mí, todo se construye en torno a una atmósfera, a una comunidad, a un espacio donde todo tiene sentido aunque venga de lugares distintos.
Desde la primera palabra que pronuncia, sé que Dakles no va a defraudar.
Llena este rinconcito con una luz muy especial. Pero, sobre todo, con una luz que es únicamente suya, porque la transmite en cada respuesta y en el cuidado que pone en su proyecto. Más allá de la ilusión y las ganas —que, por supuesto, son vitales para seguir avanzando—, Dakles tiene claro que cada fragmento que compone es una pieza esencial para construir su sueño. Un sueño que no se reduce al triunfo o al éxito inmediato, sino a la posibilidad de dar forma a su propia atmósfera.
Una atmósfera que no deja de sonar y que seguirá llenándose de música y arte en los próximos meses. De momento, este martes 15 de julio, Fantasy buscará su hueco. Y previsiblemente, a finales de año, llegará un álbum completo con todo lo que Dakles tiene para ofrecernos —y como habrás comprobado, no es poco.



