Luis Zahera, interpretar para volver a ser un niño

No, no me ha dado ahora por convertir puntoDgiro en un blog sobre ortografía ni en un diccionario en línea. Pero si consigues adivinar cuál es el adjetivo que corresponde a estas definiciones, hay serias probabilidades de que aparezca una fotografía del protagonista de la entrevista que estás a punto de leer.

Bueno. Venga. Igual estoy exagerando un poco. Pero este compostelano —hijo de una superwoman, pequeño de la casa, sobrino de su tía Cefe, sujeto y predicado de José Coronado en la ficción, partner in crime vital de Luis Tosar y, entre tantas otras cosas, doble ganador del Goya (2019, mejor actor de reparto por El Reino; 2023, mejor interpretación masculina por As Bestas)— posee un extenso currículum de personajes muy CHUNGOS: tipos que juegan con la corrupción, coquetean con el crimen y bailan a todas horas con lo prohibido. A partir del 3 de octubre, por cierto, protagonizará la serie Animal para Netflix.

Petróleo de Mareas Vivas, Releches de Celda 211, Ferro de Vivir Sin Permiso o Ezequiel de Entrevías forman parte del cóctel de interpretaciones que han convertido a Luis Zahera en uno de los actores con más carisma de nuestro audiovisual.

Y, desde ya, en una de las personas más generosas con las que me he encontrado en el camino: capaz de regalarnos los siete minutos más intensos de una conversación sobre la que llevo mucho tiempo presumiendo. (Esta charla la rescato de A2VOCES, con los matices de esta nueva aventura y con la vigencia intacta del buen rollo).

En ella observé lo importante que está siendo Chungo: su proyecto más personal en forma de monólogo, concebido como un homenaje a sí mismo y, muy especialmente, a su familia. Un espectáculo que nace de las ganas de seguir alimentando a la fiera de actor que lleva dentro con una vis cómica sorprendente, reconfortante y tan necesaria en estos tiempos tan locos.

Por acabar esta introducción, y para que quede constancia: además de la experiencia y el aprendizaje, Luis Zahera —sin tener ni idea— nos transportó a Carmen (coautora de esta entrevista) y a mí a aquellas tardes de universidad en las que soñábamos con tener delante a todo un Goya. Y, de paso, me regaló la ilusión de compartir con mi chico el disfrute de las grandes ocasiones.

Poco más que añadir. Es hora de disfrutar: vamos con la charla.

Decía en la introducción que a Luis Zahera le ha tocado bailar con esos papeles de villano que ya lo sitúan como el chungo del audiovisual español. Pero la duda es: ¿para Zahera, el chungo nace o se hace?

Una cosa es que un rasgo se vuelva característico y otra muy distinta es que te encasillen. Quizás aquí pecamos de ser muy admiradores suyos, pero aunque esté abonado a los papeles de malvado, no nos cansamos de ver a Luis en pantalla.

Veamos cómo lo lleva él:

Podríamos perdernos en sus trabajos de cine y televisión, pero Chungo transmite la impresión de que es Zahera en estado puro. El origen de este monólogo tan personal es lo que quiero entender.

Chungo es la prueba de que con Luis Zahera hay vida más allá de los narcotraficantes, los proxenetas y los asesinos. Después de verlo en acción, se percibe una buena dosis de comedia de enredo familiar, y queda claro el peso de las mujeres de su vida en el texto, siempre presentes en esta historia tan personal.

Resulta interesante pensar si es más complicado enfrentarse a un papel que habla de ti o a uno que ya viene definido por un guionista o un director. Sobre el terreno: ¿qué es más difícil?

Chungo es el monólogo de Luis Zahera. Fuente imagen: Teatro La Latina.

Puedes imaginarte que en este momento fue inevitable no reírnos, pero la conversación siguió su curso. ¿Qué tiene que tener un proyecto para que Luis Zahera diga sí?

Llevamos varias carcajadas seguidas, así que igual no eres tan «malo» como dicen…

Y con el fin de la charla intensa vino la foto de rigor, los abrazos de agradecimiento y una hora de monólogo solo interrumpida por las risas del público y las tablas de Zahera sobre el escenario del Flumen.

Siempre me ha fascinado la valentía de los actores que se atreven a mirarnos a la cara para contarnos su historia. Te aseguro que tener la suerte de ver Chungo en segunda fila es una experiencia apta para todos los “disfrutones” de la buena comedia.

Desde el caos, la improvisación, el contacto con el público y, sobre todo, desde lo más íntimo del actor, surge una especie de comunión brutal con el espectador y un juego de (re)descubrimiento que pone a Luis Zahera al servicio de sus vivencias.

En un momento quieres ir a Santiago de Compostela a ver los Ángeles de Charlie con él y empacharte de regaliz; al siguiente, mirar por una mirilla y ver cómo el malo malísimo ya apuntaba maneras cuando veía la tele de niño, tardaba horas en despertarse o recogía un premio abriendo mucho los ojos. Chungo es Zahera en vivo y en directo, así que si tienes oportunidad, no te lo pierdas.

Algunas de las fechas confirmadas pasarán por el Teatro Capitol de Madrid a partir del 12 de septiembre y por el Teatro Gran Vía durante el mes de octubre. Y si estás por mi terreta, aún puedes verlo en el Teatro Olympia el próximo 12 de diciembre y junto a la cómica Palo Capilla el 13 de diciembre.

Tanto tiempo después de la charla sigo en la nube de quien consigue algo grande. Porque, como diría aquel: que nos quiten lo bailao’… o lo entrevistao’. O yo qué sé, igual me estoy liando.

*Esta entrevista ha sido realizada por Aixa V. y Carmen B.


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