Lichis (La Cabra Mecánica), vitamina en tiempos complacientes

A veces siento que le estamos perdiendo el pulso a esa parte narrativa que te sitúa cara a cara con la emoción, de la mano del ritmo. Escribir es exponerse; la letra, la música en estado puro. Pero en este contexto de excesos e inmediatez tengo la sensación de que engullimos letras y sonidos sin llegar a masticarlos del todo.

Sería una garrulada de manual decir ahora que ya no se hacen canciones como las de antes, porque me parece un perogrullo denostar el talento latente de un arte —el de la música— que evoluciona a toda pastilla para mantener nuestros oídos ocupados. Pero sí creo que cada vez hay menos canciones candidatas a revolvernos por dentro, y eso me da un poco de pena.

Y es precisamente desde ese impulso —un poco egoísta— de escupir mi pena que nace esta conversación. Una charla con un protagonista que se coló en mis orejas de niña a través de su banda y que, de algún modo, me ha devuelto a esas mañanas de libretos en mano y discos sonando.

Miguel Ángel Hernando, más conocido como Lichis, es compositor, cantante y productor. También es un estudioso de la música; intuyo en él a un lector empedernido y a un curioso insaciable de todo aquello que despierta su interés más primitivo.

Fue, por supuesto, el fundador de La Cabra Mecánica, una de las bandas más relevantes de nuestro imaginario musical reciente. Más allá de temas hoy considerados auténticos pelotazos —que lo fueron— como Felicidad o La lista de la compra, ‘La Cabra’ propuso una forma distinta de entender la música: una amalgama de géneros sostenida por letras que, como poco, te obligaban a prestar atención.

Tras la disolución del grupo, allá por 2009, y con el inicio de su proyecto en solitario, Lichis no solo ha explorado otros géneros como el blues o el country, sino que se ha dejado llevar por el camino que su propia necesidad creativa ha ido marcándole.

Ahora, celebramos la vuelta de La Cabra Mecánica con un nuevo disco, Canciones y Maquetas 1993–1997, que, sin ánimo de reivindicar nada en especial, pone en valor el proceso artesanal de las canciones. A esto se suma una gira que arrancó en València el pasado mes de octubre y que, además de recorrer plazas como Murcia, Madrid, Barcelona o Granada, continúa sumando fechas de cara a 2026. También, en un

Antes de empezar la charla le agradezco a Lichis que le apetezca pasar un ratito al otro lado del teléfono y le confieso que estoy a punto de retrotraerme a una infancia repleta de recuerdos que tienen su voz como banda sonora.

Encauzo esta conversación con ese gusanillo gustoso del respeto. No porque en el resto de charlas no lo sienta —que lo siento, y mucho—, sino porque hoy tengo delante a alguien con callos en las manos de tanto hacer entrevistas.

Me paso un buen rato pensando cómo abrir, cómo ser original… así que tiro de ironía y le pregunto a Miguel Ángel si hay alguna pregunta que odie especialmente, para empezar con buen pie. Se ríe. Dice que no, que en general todo bien, aunque podríamos ahorrarnos la típica de: ¿Y por qué te llamas Lichis?

Respiro y sonrío: no la tenía en mi cuestionario.

Así que vamos con todo: si el Lichis de los noventa y el de hoy se encontraran, ¿crees que se reconocerían o se mirarían con extrañeza?

De estar vivo y de evolucionar hablaremos mucho en las siguientes líneas, pero antes quiero que remate esa idea de buscarse a uno mismo para terminar, de algún modo, volviendo a encontrarse:

Con ese contexto sobre la mesa, me interesa saber si el creador de aquel grupo que le cantaba a todo lo que se cruzara en su camino, se considera a sí mismo un referente generacional:

Así, el autorretrato de Lichis se dibuja con formas, colores y trazos muy distintos entre sí y La Cabra Mecánica ocupa una parte importante de ese lienzo.

En 2022 celebraron los 25 años del grupo con una gira de reencuentro, pero ha sido en 2025 cuando este regreso, aunque momentáneo, se ha materializado por completo con nuevo disco y conciertos que no paran de anunciarse.

Pero la motivación, según confiesa Lichis, no fue la nostalgia: cuando se plantearon volver, la intención era ayudar a las personas que trabajaban con él y que habían quedado sin empleo tras la pandemia. En ese contexto, la banda se convirtió en una manera de cooperar.

Según me cuenta, recuerda haber hablado de sus dudas con Alfonso, su amigo y mánager, a quien considera una extensión de sí mismo: pensaba que el público solo recordaría un par de canciones y que el grupo había quedado estereotipado como algo de otra época. Alfonso le aseguró que no era así, y la realidad terminó dándole la razón.

Con ello, dejando a un lado la nostalgia, Lichis deja muy claro cuál es su forma de habitar la música. Y quizá sea precisamente eso lo que permite que las nuevas generaciones se asomen al espíritu de un grupo como La Cabra Mecánica:

Decía antes que La Cabra Mecánica era una propuesta difícil de etiquetar por su alma festivo-afilada, un estilo que, a mi parecer, casa muy poco con lo que encontramos en esta nueva industria saturada de mensajes vacíos y exceso de corrección.

Al hilo de esto, Lichis me devuelve una reflexión magnífica:

La Cabra Mecánica, con su fundador Lichis al frente, presenta su nuevo álbum Canciones y maquetas 1993-1997. Fuente imagen: sideralmusic.com

Quiero bajar las revoluciones y centrarme ahora en la creatividad pura. En cómo, después de casi tres décadas, el fundador de La Cabra Mecánica decide rescatar unas maquetas que hasta ahora no habían visto la luz y convertirlas en un disco de regreso titulado Canciones y maquetas 1993 – 1997, que nada tiene que ver con el típico recopilatorio remasterizado y adaptado al sonido de hoy:

Con ese halo casi mágico de la maqueta todavía flotando en el aire, Miguel insiste en que este álbum no nace con la intención de reivindicar nada, sino de funcionar como un aperitivo: una antesala de lo que está por venir, tanto con La Cabra Mecánica como con el resto de sus proyectos:

Si las maquetas representan lo más puro de la música, el proceso de creación se convierte en un acto que pone todos los sentidos al servicio de la obra: el tacto para escribir, el oído para escuchar, la vista para observar, y el gusto, aunque sea metafórico, para saborear todo lo anterior. ¿Cómo vive Lichis ese proceso creativo?

El día que tuve la suerte de charlar con Lichis, La Cabra Mecánica acababa de comenzar su nueva gira.

La primera parada fue en un Roig Arena de València entregado a la causa. Después vinieron otros escenarios, como el Festival Epicentro de Mula (Murcia), la sala La Riviera de Madrid o el Teatro Falla de Granada, donde el público volvió a reencontrarse con el espíritu y los temas de una banda que, en 2026, seguirá recorriendo festivales y ciudades, dejando un muy buen sabor de boca y una comunión total entre músicos y público:

No sé si será esta mezcla de curiosidad y frescura la responsable de que la nueva etapa de La Cabra Mecánica esté aún en plena gestación, pero, según me cuenta Lichis, las canciones de la banda que él mismo fundó, no terminan aquí:


Sin embargo, y como no podía ser de otra manera, ese lienzo que mencionaba unas líneas más arriba también se llena de otros tonos, con su propio sello, identidad y entrega absoluta a través de las líneas de su proyecto personal: Lichis & Due Country Cavalieri.

Retomo la idea del inicio: son tiempos convulsos para la música, y las pruebas hablan por sí solas.

Hace unas semanas, Sabina se despidió de las grandes giras. Jorge, de Ilegales, y Robe nos dejaron un poco más huérfanos de poetas con su partida. Cada vez son más los músicos y músicas que deciden apagar la maquinaria para respirar, para reencontrarse con ese vértigo precioso que supone detenerse y volver a empezar.

Mientras tanto, La Cabra Mecánica sigue confirmando nuevas fechas, y sus maquetas —sucias, originales, bellas y diferentes— nos recuerdan que la música no envejece, que persiste en el tiempo a través de sus discos y, sobre todo, de la voz de Lichis. Él eligió no conformarse, dejar que todo surgiera de manera natural y, en esa paciencia, nos regala una lección de arte y vida.


Volver

Se ha enviado tu mensaje

Advertencia
Advertencia
Advertencia
¡Aviso!